
No feu bromes amb l'amor
Alfred de Musset
Las palabras son palabras, pero los besos son besos. […] A mí todo el mundo me da un beso en cada mejilla, y esto me pone muy triste
A lo largo de los siglos, el teatro ha explorado la pulsión amorosa en los adolescentes para entender mejor los conflictos derivados del choque entre aquellos impulsos íntimos que cuestionaban las dinámicas sociales y aquellas estructuras familiares que las organizaban. No feu bromes amb l’amor es un texto fundamental en la historia del teatro occidental, una pieza clave para entender la evolución dramatúrgica que traza una línea invisible desde el Romeo y Julieta de Shakespeare o las comedias de Marivaux hasta el Leoncio y Lena de Büchner —inspirada directamente en esta obra de Alfred de Musset— o El despertar de la primavera de Wedekind.
El Barón quiere casar a su hijo con su sobrina Camille, que acaba de pasar unos años de formación en un convento. Los dos primos, que habían tenido una relación muy íntima cuando eran niños, se volverán a encontrar con una aparente frialdad que responderá más bien a las prevenciones ante este matrimonio de conveniencias que no a los verdaderos sentimientos que aún mantienen el uno por el otro y que sin embargo se esforzarán por ignorar por orgullo, a pesar de los daños colaterales que esto pueda ocasionar.
Una magnífica oportunidad para recordar el legado del malogrado Jaume Melendres, autor de una traducción que conserva toda su vigencia gracias a la sabiduría de aquel hombre de teatro.