
Olors
Josep Maria Benet i Jornet
¿Quién y cómo conservará la memoria de las formas de vida de unos sectores sociales que habían crecido juntos y habían compartido malos olores y humedades con las puertas abiertas?
A Olors, Benet i Jornet presenta la pérdida de un entorno social y urbano devastado por el paso del tiempo y devorado por la Barcelona del 92. Una ciudad que luchó para conservar su personalidad y evitar la desfiguración del barrio más genuino de la ciudad de los prodigios. MARIA: Sin ni un rincón para guardar la memoria. Unos arquitectos que esponjan el barrio, lo trastocan, lo desfiguran, lo devoran y lo arrasan. Lo arrasan! No quedará nada que de testimonio de la manera de vivir de los que hicieron la ciudad de los pobres. Pobres, ¿qué he dicho! Qué horror de palabra! Qué palabra más ridícula! Debemos hablar de pobres en la Barcelona de 1999? Josep M. Benet